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Medida 1: Sigue una estricta dieta informativa
Los medios informativos seleccionan las noticias según el espanto que puedan causar. Tienen que ser emocionantes, trepidantes, amenazantes. Tienen que subir la tensión arterial. Por eso la banda sonora del telediario podría servir para una película de Indiana Jones. Como reza un libro de texto sobre el periodismo, “una buena noticia normalmente es una mala noticia.”
Además de la habitual retahila de guerras, crímenes y catástrofes que sirven diariamente, desde hace ya meses los medios informativos están volcados en "la crisis". Como sí sólo hubiera un tipo de crisis posible, la económica. Como si las penurias económicas fueran algo nuevo para los dos tercios de los seres humanos que sobreviven con menos de $10 al día. Y como si debieramos estar en permanente estado de alerta, preocupación y angustia por cada nuevo altibajo bursátil o indicador macroeconómico a la baja.
Si nos descuidamos, podemos llegar a creernos que el estado de la economía, ya sea global, nacional o personal, es lo único que importa en esta vida.
Sin duda es importante estar bien informados, pero ¿hace falta ver el telediario tres veces al día? Por el bien de tu higiene mental, inicia un régimen que limite tu exposición a esta fuente de estrés y pesimismo. Puedes seguir, por ejemplo, algunas de las siguientes recomendaciones:
- Elige tú cuándo, con qué medios y durante cuanto tiempo quieres exponer tu mente a las últimas barbaries, catástrofes y desarrollos de "la crisis". Y decide qué tipos de noticias realmente necesitas saber y cuáles no.
- Huye de las pantallas informativas en los metros, el telediario del bar y la gente que te persigue por la calle con diarios gratuitos.
- En general, escoge los medios que te permiten elegir las noticias que quieres consumir (los periódicos, la Web) y evita los que no te dan opción (la televisión o la radio). Varios servicios de Internet te permiten personalizar tu página de noticias para ver sólo las categorías que te interesan.
- Cuando leas el periódico, no dejes de disfrutar de las viñetas de nuestros geniales humoristas gráficos: Ricardo, Forges, Mingote, Máximo, Idígoras y Pachí, Martinmorales, Maitena, Peridis, Gallego y Rey, El Roto, Quino, Zulet...
- Ríete del drama de las noticias con la sección del programa Salvados del Follonero, "No está pasando", que revela cómo en barrios "aparentemente tranquilos" la mera presencia del micrófono de un informativo genera terribles noticias sobre socavones peligrosos, objetos que caen, bandas callejeras infantiles y palomas asesinas.
- Equilibra la visión dramática de las noticias con otras realidades menos angustiosas. En la película Amelie, la protagonista se pregunta, “¿Cuantas personas estarán llegando al orgasmo en este momento?”.
- Nosotros propondríamos que los periódicos tuvieran que llevar por ley un aviso como el de los paquetes de tabaco, para advertir preventivamente de sus posibles riesgos mientras los científicos realizan los estudios necesarios para evaluarlos. De momento puedes crear tu propia etiqueta para pegar sobre cada edición. Escribe o imprime sobre una pegatina blanca autoadhesiva estas palabras (o algo similar): “Las autoridades sanitarias advierten que el consumo de noticias puede resultar nocivo para su sentido del humor y su salud mental”. Y una lista de ingredientes tóxicos: “4 miligramos de falsedad, 19 miligramos de atrocidad y cataclismo, 8.5 miligramos de exageración, 16 miligramos de opiniones sin fundamento alguno, 7 tergiversaciones, 13 omisiones interesadas, 4 errores, y 24 faltas de ortografía.”
Nota: el texto de esta medida está adaptado del libro El sentido del humor: manual de instrucciones. |