Dicen que es mejor reír que llorar, y en estos momentos más que nunca, porque el presupuesto no da para tantos Kleenex. (Compruébalo en nuestro Banco Central de Humor Positivo)
La investigación científica
y numerosas empresas ya han comprobado
los importantes beneficios del humor en el trabajo, incluso en momentos como éste. De hecho, con "la que está cayendo", y con las previsiones borrascosas que se suceden día tras día en el telediario, el sentido del humor es hoy, más que nunca, un valiosísimo paraguas ante la adversidad. Éstos son algunos de sus efectos más conocidos:
¿Que
si estamos de broma?
¡Pregúnteselo a nuestros clientes,
a nuestros colaboradores,
o a los medios de comunicación
que han hablado de nosotros!
El sentido
del humor siempre ha sido un gran aliado de los empresarios,
políticos, comunicadores y profesionales más
brillantes -desde el dicharachero verdulero del mercado a
los grandes genios creativos o los conciliadores líderes
de grandes equipos corporativos. La diversión y el
trabajo no están en absoluto reñidos sino todo
lo contrario: Forman una pareja perfecta.
No obstante,
por causa de la cultura empresarial del trabajo "duro
y gris" que hemos heredado, existen una serie de temores
y mitos que hacen que muchas personas sigan
evitando el humor en su entorno laboral.
Los recientes
descubrimientos científicos
sobre los múltiples beneficios
del humor están cambiando todo esto --convenciendo
incluso a las organizaciones más tradicionales a optimizar
el uso que hacen de este recurso interpersonal.
En EE.UU.,
por ejemplo, los libros y cursillos
sobre el humor en el trabajo se multiplican, y empresas
de primera fila ya integran el humor en sus programas
de formación, o incluso retribuyen a sus managers en
parte según lo divertido que resulta trabajar con ellos.
Y es que
potenciar el sentido del humor de una organización
proporciona una ventaja competitiva muy seria --y más aun en los tiempos que corren. |